Semana 05 (23/03- 27/03): Relaciones
Hola a todos y a todas,
espero que estéis teniendo una buena experiencia en vuestras prácticas y que
poco a poco os vayáis sintiendo más cómodos en vuestros centros.
En esta semana he
podido profundizar más en cómo se organizan las relaciones dentro del equipo
ASPAS, algo que considero fundamental para entender realmente el funcionamiento
del centro más allá de las intervenciones individuales.
En primer lugar, en
cuanto a la jerarquía del centro,
esta se encuentra bien definida, aunque en la práctica se percibe un
funcionamiento bastante flexible. La directora y el área de administración son
las encargadas de detectar y gestionar los problemas más relacionados con el
ámbito laboral y organizativo. En caso necesario, estos se comunican al equipo
directivo, aunque su intervención suele limitarse a situaciones más
excepcionales. En el día a día, es la directora, apoyada por la administración,
quien resuelve la mayoría de las situaciones.
Por otro lado, algo que me ha llamado especialmente la atención es la autonomía que tienen las profesionales en su trabajo. Las dificultades que surgen dentro de las sesiones, relacionadas con los niños y niñas, son abordadas directamente por las propias terapeutas. La dirección no interviene en este tipo de decisiones, ya que confía plenamente en su criterio profesional. Esto se refleja también en aspectos como la elaboración de informes, donde no se exige una justificación constante del trabajo realizado, lo que contribuye a generar un ambiente de confianza.
(Debido a que la imagen de la jerarquía no se aprecia con suficiente claridad, facilito a continuación el enlace de la misma: https://www.canva.com/design/DAHFEpOtLIY/kLydjFEJJFXetKMmZiSf7g/edit?utm_content=DAHFEpOtLIY&utm_campaign=designshare&utm_medium=link2&utm_source=sharebutton )
En cuanto al clima profesional, destacaría que es
muy positivo, basado en la cooperación y el respeto. Un ejemplo claro de ello
son las reuniones semanales que tienen lugar los martes a las 12:45, donde las
terapeutas disponen de un espacio común para compartir información relevante
sobre los usuarios, coordinar intervenciones y tratar aspectos más
organizativos. En estas reuniones también se abordan cuestiones burocráticas,
como el uso de plataformas de registro de atención temprana, entre las que
destacan Alborada (gestionada por la Junta de Andalucía) y Pangea, una
herramienta interna del centro.
No obstante, como en
cualquier contexto profesional, también existen dificultades. Entre las más destacadas se encuentran las
relacionadas con la burocracia, la propia intervención terapéutica y,
especialmente, la falta de tiempo. Esta última se debe, en gran medida, al
elevado número de niños y niñas atendidos, lo que implica que, además de las
sesiones, haya una carga importante de trabajo fuera de ellas (preparación de
materiales, informes, coordinación, etc.).
(Como ha sucedido anteriormente, a continuación facilito el enlace correspondiente a este otra imagen: https://www.canva.com/design/DAHFEvNVJ10/mLuW1FM8l_AWMNVrIUKG4Q/edit?utm_content=DAHFEvNVJ10&utm_campaign=designshare&utm_medium=link2&utm_source=sharebutton)
En relación con las familias, su papel es fundamental dentro del proceso de intervención. Al finalizar cada sesión, las profesionales informan a las familias sobre lo trabajado y les ofrecen pautas para continuar en casa. Sin embargo, una de las principales dificultades que se encuentran es que no todas las familias disponen de los recursos o las capacidades necesarias para aplicar estas orientaciones, lo que puede influir en el progreso del niño/a. Esto me ha hecho reflexionar sobre la importancia de adaptar también la intervención al contexto familiar.
Por último, en cuanto a
los estudiantes en prácticas,
actualmente somos cinco en el centro (tres de pedagogía y dos de fisioterapia).
En el caso de pedagogía, cada una contamos con una tutora de referencia y
seguimos su horario. Personalmente, me siento muy integrada desde el primer
día. Mi tutora se ha mostrado siempre cercana, explicándome cada detalle y permitiéndome
participar poco a poco en sesiones, lo que me está facilitando mucho mi
aprendizaje.
A medida que avanzo en
las prácticas, voy comprendiendo que el buen funcionamiento de un centro no
depende solo del trabajo individual, sino de cómo se construyen las relaciones
entre todas las personas que forman parte de él.
Nos vemos la próxima semana. ¡Espero que disfrutéis de estos días y que tengáis una feliz Semana Santa!
-Claudia Ríos Ramos


¡¡Hola Claudia!! Me ha parecido muy interesante tu entrada, sobre todo cómo explicas ese equilibrio entre una jerarquía definida pero a la vez un funcionamiento flexible. Creo que eso es clave para generar confianza en los profesionales y que puedan trabajar con autonomía, como comentas. También me ha llamado mucho la atención la importancia que le das a las familias, porque al final es un factor que muchas veces no se tiene tan en cuenta y que influye muchísimo en el proceso.
ResponderEliminarY totalmente de acuerdo contigo en lo que dices al final, que el buen funcionamiento de un centro depende mucho de cómo se construyen las relaciones entre las personas. Creo que ahí está la base de todo. ¡Mucho ánimo con lo que queda de prácticas!
— Álvaro
Buenos días, me alegro todo bien. Muy buena estructura esta aportación. Un saludo, Rocío Piñero.
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