Semana 07 (13/04-17/04): Evaluación

¡Hola a todos!

Esta semana quiero compartir con vosotros cómo trabajamos la evaluación en Centro Alma. Como ya sabéis, se trata de un espacio en el que colaboran distintos profesionales: pedagogas, psicólogas, logopedas, terapeutas ocupacionales… lo que hace que el trabajo sea muy completo y coordinado.


Desde mi área, la Pedagogía, no solemos aplicar pruebas estandarizadas para evaluar, ya que esta función corresponde principalmente al equipo de Psicología. Aun así, eso no significa que no evaluemos: al contrario, realizamos un seguimiento continuo del progreso de los niños a través de diferentes herramientas más cualitativas.


En el centro trabajamos principalmente con

tres tipos de evaluación: inicial, formativa y sumativa.

La evaluación inicial se lleva a cabo mediante una entrevista cuando un niño llega por primera vez al centro. Esta entrevista se realiza con la familia, y nos permite recoger información clave sobre sus necesidades, fortalezas y dificultades. Gracias a este primer contacto, podemos establecer una base desde la que empezar a trabajar y adaptar las sesiones de manera individualizada.


En cuanto a la evaluación formativa, es la que más peso tiene en nuestro día a día. Para ello utilizamos dos herramientas fundamentales: la agenda diaria y la tabla de objetivos.

En la agenda se anota cada día los recursos o actividades que se trabajan con cada niño. Normalmente se utilizan dos recursos por sesión, aunque en algunos casos pueden ser tres. Este registro nos permite hacer un seguimiento muy concreto y observar la evolución con el paso del tiempo. Por ejemplo, si utilizamos un mismo recurso semanas después, podemos comparar cómo lo realizaba antes y cómo lo hace ahora.


Por otro lado, contamos con una tabla de objetivos que se establece al inicio del curso. En ella se recogen las metas específicas para cada niño, y diariamente se va registrando si se van alcanzando o no. Esto nos da una visión clara y continua del progreso, y nos permite ajustar la intervención cuando es necesario.


Respecto a la evaluación sumativa, en el centro se elaboran informes únicamente si las familias lo solicitan, ya que suponen un coste adicional. Sin embargo, al finalizar el curso solemos entregar un documento tipo diploma en el que se reflejan los objetivos conseguidos, lo que resulta muy motivador tanto para los niños como para las familias.


Los criterios de evaluación se adaptan siempre a cada caso concreto. No trabajamos con criterios generales, sino que los definimos en función de las necesidades del niño y de los objetivos planteados. Por ejemplo, en un caso de TDAH, uno de los criterios podría estar relacionado con la mejora en la atención o la espera.


En cuanto a los instrumentos, como mencionaba antes, las pruebas estandarizadas son aplicadas por el equipo de Psicología. Una vez realizadas, se analizan los resultados, se elabora el informe correspondiente y se toman las decisiones que sean necesarias como: ajustar actividades, modificar objetivos o incluso derivar a otros profesionales.


En definitiva, la evaluación es una herramienta fundamental que guía toda la intervención ya que nos permite conocer mejor a cada niño y adaptar nuestra forma de trabajar. Por eso, se podría decir que la evaluación es esencial, ya que sin ella sería muy difícil ofrecer una atención realmente ajustada y de calidad.


¡Hasta la próxima!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Semana 01 (23/02-27/02): Expectativas Iniciales

Semana 01 (23/02-27/02): Narración de las expectativas iniciales

Semana 03 (09/03-13/03): Presentar la institución, dando a conocer datos tanto del contexto interno como externo.