Semana 10 (11/05-15/05): Análisis comparativo
¡Hola a todos y todas!
Parece mentira lo rápido que pasa el tiempo. Hace nada estaba compartiendo mis primeras impresiones, con la mochila cargada de ilusiones, algo de vértigo y muchísimo respeto por lo que estaba por venir. Hoy, sin embargo, me siento a escribir para cerrar esta etapa, y la sensación es de una inmensa plenitud. Ha sido un viaje mucho más significativo de lo que podía llegar a imaginar.
Analizando mi tabla comparativa de expectativas y logros, hay algo que me llena de orgullo y que resume perfectamente cómo he vivido estas semanas. Como podéis ver, yo ya partía de unas expectativas altísimas pero todo lo que esperaba, y más, se ha cumplido.
Si soy sincera, al principio sentía cierta inseguridad ante algunos retos. Me preocupaba saber gestionarme en situaciones de más agobio o poder comunicar mis iniciativas con seguridad. Pero el día a día me ha enseñado que dudar es solo parte del proceso. He logrado soltarme, proponer ideas y comprobar que soy capaz de responder a lo que se plantee. Darme cuenta de que puedo transformar la frustración en acción ha sido, sin duda, uno de mis mayores crecimientos.
Gran parte de este éxito se lo debo al buen clima de trabajo que he encontrado. Desde el minuto uno me han permitido trabajar de forma colaborativa junto a grandes profesionales, haciéndome sentir que mi aportación sumaba y me he sentido en todo momento una más. Si no fuera por las personas de las que me he rodeado, todo habría sido muy distinto.
Por otro lado, el verdadero corazón de estas prácticas ha sido el contacto con los usuarios. Otros de esos miedos iniciales eran lograr conectar afectivamente con ellos y dar una respuesta en el momento en el que me necesitaran. Hoy puedo decir que ha sido de las experiencias más bonitas. He podido programar y elaborar actividades dinámicas, pero la recompensa real ha sido ver su motivación y, sobre todo, aprender a la vez que ellos.
Conocer de cerca su contexto familiar y social da todo el sentido a la pedagogía.
Cierro esta etapa sabiendo cómo funciona realmente nuestra profesión desde dentro, donde todo proceso es una evolución donde no solo crecen los usuarios, nosotros profesionalmente también. He disfrutado muchísimo, tengo claro que la persona que empezó no es la misma de ahora, y ahora tengo mucho más claro el tipo de pedagoga que quiero ser: una que se implica, que conecta, escucha y que sabe adaptarse a la realidad de cada persona.
Ya no estoy a la espera de ver qué pasará. Todo ha pasado, mis objetivos se han cumplido con creces, y me llevo una experiencia que, sin duda, me ha marcado y llevaré conmigo para siempre.
Gracias por leerme en todas estas semanas,
Un abrazo,
María.
Hola María, tras tu experiencia práctica, todos los indicadores aparecen finalmente en el nivel 1, lo que sugiere que tu práctica no solo ha cumplido las expectativas previas, sino que en muchos casos las ha superado. Resulta especialmente significativa la mejora en aquellas dimensiones que inicialmente generaban más dudas o inseguridad, como la gestión emocional, la comunicación de iniciativas o la aplicación práctica de los conocimientos teóricos. Esto indica que tu período de prácticas tiene un efecto fortalecedor sobre tu autopercepción. Asimismo, los resultados finales reflejan una valoración muy positiva del entorno institucional y relacional, en este caso, se consolidan aspectos como el trabajo colaborativo, la coordinación entre universidad y centro, la conexión afectiva con los usuarios y el aprendizaje dinámico. Todo ello apunta a que tus prácticas son un espacio formativo enriquecedor tanto a nivel profesional como personal. En conjunto, se puede apreciar un alto grado de satisfacción y una percepción de logro superior a las expectativas iniciales, especialmente en competencias profesionales aplicadas y en el desarrollo personal vinculado al ejercicio profesional.
ResponderEliminarSaludos,
Buenas tardes María!
ResponderEliminarMe parece muy bonito leerte y poder ver reflejado en tus palabras todo el crecimiento que has vivido durante esta etapa.
Me siento muy identificada con que teníamos al principio ilusión e inseguridad, porque al final en las prácticas nos enfrentamos a retos reales que ponen a prueba nuestras competencias y también como nos adaptamos.
Sin duda, esta experiencia nos ha transformado, no solo como futuras pedagogas, sino también a nivel personal.
Enhorabuena por todo lo que has aprendido y conseguido!!